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jueves, 20 de diciembre de 2012

La hidroterapia en los lesionados medulares

En los centros de rehabilitación de lesionados medulares se llevan a cabo numerosas actividades físicas, con el objetivo de que el paciente recupere otra vez las habilidades perjudicadas por la lesión.
Una de las actividades que se ofrece es la hidroterapia, la cual permite en gran medida la recuperación de muchos pacientes. Para poner un ejemplo de la variedad de actividades, en el Instituto Guttmann de Badalona se realizan cuatro tipos de actividades en la piscina: hidroterapia terapéutica, aquagym, estiramientos pasivos y natación.
Al estar dentro del agua, algunos movimientos como saltar resultan más fáciles de ejecutar mientras que otros como andar o correr, ofrecen mayor resistencia siendo necesario hacer más fuerza para realizar el movimiento. Con estos ejercicios se potencia la musculatura y se estiran músculos y tendones, entre otras cosas. 
En toda intervención conviene estar en contacto con el médico y con el fisioterapeuta. Ellos son los que nos van a facilitar información fundamental referente a la historia clínica de cada usuario, así como de posibles complicaciones, capacidad y posibilidad de rendimiento del mismo.
Además de todo lo dicho, es fundamental que las instalaciones estén bien adaptadas con puertas y rampas de inclinación adecuada, vestuarios y duchas espaciosos, grúa para trasferencias al interior de la piscina, paralelas laterales, etc.


martes, 27 de noviembre de 2012

Lesiones medulares y la sexualidad

En los procesos de readaptación, de integración comunitaria y en la mejora de la calidad de vida de una persona con lesión medular entra en juego la sexualidad de la misma. Hoy, con el fin de haceros ver lo difícil que puede llegar a ser para los lesionados medulares hacer frente a estas dificultades físicas y psicológicas, hablaremos de la sexualidad en estos pacientes.

Es muy importante en estos casos abordar los problemas relativos a la sexualidad y para hacerlo el mejor procedimiento es la educación sexual para estos pacientes y sus parejas o personas asociadas. Esto lo llevará a cabo un equipo interdesciplinario que pueda tratar el problema bajo un punto de vista médico y psicológico.

Dentro de la evaluación clínica inicial debe encontrarse una descripción sexual simple que nos ayude a conocer las prácticas sexuales pasadas de nuestro paciente y poder conocer sus sentimientos y actividades en el presente. Además debemos también comprobar la satisfacción sexual de su compañero para poder llevar a cabo un plan de readaptación y concienciación de la nueva situación.

Esta adaptación un proceso gradual que ocurre siempre en largo periodo de tiempo. El éxito de la misma depende de muchos factores: como la edad en el momento de la lesión, la sociedad en la que se mueve, su salud física, el sexo y el grado de lesión que posee. Para que la adaptación adecuada tenga lugar es necesario que el lesionado medular se acostumbre a sus nuevas aptitudes sexual y que no se centre en lo que ya perdió y no puede recuperar. Es duro como veis aceptar que algo que podías hacer sin problemas ahora no puedas ni intentarlo.

Podemos pensar que en un primer momento, tras el accidente traumático la persona no piense para nada en su sexualidad. Al contrario, disminuyen los deseos sexuales porque necesitas cubrir otras necesidades y te preocupan otros problemas más graves. ¿Pero qué pasa cuando ya has llegado a adaptarte a las otras situaciones? Llega un punto en el que te sientes impotente porque la necesidad básica de la sexualidad ya no puedes cubrirla como antes. Estas personas querrán informarse sobre cuestiones como los encuentros, las nuevas relaciones, la idea de ser padre/madre, y su apariencia física en relación con el atractivo, la erección y la lubricación, las posiciones sexuales,las nuevas sensaciones, los orgasmos, la eyaculación y la fecundidad.

Muchos de los lesionados medulares seguirán sexualmente activos pero es necesario el proceso de adaptación y la proporción de información. Tanto a los hombres como a las mujeres con lesiones medulares tienen falta de sensibilidad en las regiones erógenas (zona genital y mamaria). Pero esto no implique que no puedan disfrutar y ser estimulados en otras zonas que normalmente no son llamadas erógenas pero que para ellos puedan ser estimuladas para su disfrute. No solo la erección y la lubricación son símbolo del placer sexual. Estas personas deben descubrir y prestar más atención a esas zonas que raramente son conocidas como zonas erógenas: las orejas, los párpados, el cuello...