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miércoles, 12 de diciembre de 2012

Esclerosis Múltiple y embarazo

Antes se creía que el embarazo en mujeres con EM podía empeorar a enfermedad; hoy en día, estudios de seguimiento no han demostrado ningún tipo de relación entre el embarazo o número de embarazos y la evolución a largo plazo de la enfermedad.
En las últimas décadas se han desarrollado estudios en mujeres con EM llegándose a la conclusión de que el embarazo es seguro, e incluso tiene un efecto protector en estas mujeres en cuanto a los brotes de esta enfermedad, los cuales experimentan una reducción en el segundo y tercer trimestre; sin embargo, sufren un incremento en los tres meses posteriores al parto. Esto podría suponer un problema ya que el incremento de los brotes coincide con el periodo o etapa en la que el neonato necesita de más cuidados, por lo tanto sería necesario el soporte de algún familia.
Todavía no se han aclarado cuestiones sobre como afecta el embarazo al curso de la enfermedad y como tratar a las mujeres con esclerosis mútiple.
Teniendo en cuenta esto, la planificación de un embarazo es importante en los casos de esclerosis múltiple. 

Aquí os dejo un enlace que podría resultar interesante a todas aquellas mujeres que están pensando en ser madres:

jueves, 6 de diciembre de 2012

Embarazo y lesión medular (II)

Causas de prematuridad en los partos de mujeres lesionadas medulares: 
  1. Nivel en el que se cuenta la lesión, sobre todo en caso de que se supere T5 (quinta vértebra torácica).
  2. Según el grado y extensión de la lesión.
  3. Según el grado de epasticidad.
  4. Debido a las deformaciones articulares (de articulaciones directamente implicadas en la gestación y el parto) y de la deformación que sufre la pelvis en estas mujeres.
  5. Presencia de musculatura abdominal activa lo que hace más fácil, y por eso adelanta, la expulsión en el parto.
Aunque no consta la existencia de un protocolo preestablecido, se sabe que es necesario tomar algunas medidas especiales, por ello os doy aquí alguna recomendaciones básicas:
  1. El parto sí o sí debe iniciarse en un medio hospitalario que conste con todo el material y todo el personal cualificado.
  2. Las mujeres cuya lesión se encuentre a niveles altos deben ser ingresadas y monotorizadas ya desde la semana 28 de embarazo.
  3. Y no solo en estas mujeres, si no en todos los casos es recomendable el reposo a partir de la 32ª semana.
  4. El parto tiene que ser programado y realizarse mediante cesárea en aquellos casos en los que exista riesgo de hiperreflexia autonómica (tanto lesiones completas como incompletas por encima de D5 y en caso de que existan alteraciones graves del canal de parto).
  5. La técnica más adecuada sin duda es la anestesia epidural, y sirve como analgesia (en los casos que la precisen), para controlar la epasticidad, y para posibilitar una posible cesárea.
  6. En lesiones más bajas, por debajo de L2, se contaría con la presencia de la musculatura abdominal, por tanto está mujer percibirá los dolores propios del inicio del parto.
  7. Sondaje vesical en todos los casos para evitar que las pérdidas de orina intervengan en el parto.
Es también necesario actuar en el postparto llevando a cabo cuidados de la zona perigenital (especialmente si se ha practicado la episiotomía) y las ayudas para la adaptación y vuelta a la autonomía de la función urinaria e intestinal.

La lactancia materna no esta contraindicada en caso de que la madre sea lesionada medular pero si hay que controlar y conocer la medicación que esta toma para evitar posibles efectos en el recién nacido.

Atender también la posible depresión que sufren algunas de estas mujeres por no poder atender con total autonomía a su hijo (sobre todo las tetrapléjicas).

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Embarazo y lesión medular (I)

Como ya vimos en una entrada anterior los lesionados medulares pueden conseguir una sexualidad satisfactoria si la adaptación se lleva  acabo de la mejor forma posible. Con esa reflexión pretendía hacer ver a la gente, a nuestra sociedad, las peculiaridades de la sexualidad en lesionados medulares para dejar de valorarlos como personas asexuales.

Toda mujer con o sin lesión medular, quiere, ama, desea, trabaja, estudia, sueña... todo esto implica que ellas no están exclusivamente destinadas a permanecer en una silla de ruedas y nada más. Y por tanto a demás de tener derecho a una vida sexual placenterá también puede llegar a ser  madre ya que la lesión no constituye un impedimento (ni físico, ni psicológico) para lograrlo.

La mujer para o tetrapléjica puede perfectamente, estando en edad fértil, concebir un bebé, ya que no presenta ninguna alteración hormonal ni genecológica que le impida la gestación. Sin embargo, es preciso decir que durante el embarazo es posible que aparezcan algunas alteraciones  no grave, pero que necesita el conocimiento y la formación específica de los profesionales que se encargarán de este tipo de embarazos, evitándose las complicaciones y asegurando un parto normal.

Hacemos también un inciso en que es necesario conocer si los fármacos utilizados hoy en día para las lesiones medulares tienen algún tipo de efecto sobre embarazadas.

Las alteraciones que se pueden presentar son:
  • Mayor frecuencia de anemias.
  • Como en cualquier embarazo (pero más en una vejiga neurógena), se producen  cambios en la micción, hábitos intestinales, aumento de las infecciones urinarias (cistitis)...
  • En lesiones espásticas, aumento de la espasticidad.
  • Complicaciones respiratorias causadas de por la insuficiencia respiratoria de base de los lesionados medulares graves y por la compresión diafragmática. Esta última es debida a la posición de sedestado en la silla de ruedas y al incremento de la presión ambdominal, por el aumento de tamaño.
  • Posible aparición de una tromboflebitis venosa profunda, y el sobrepeso con la presión que implica condiciona también la posible aparición de úlceras por presión (UDP) en puntos de apoyo como el sacro, el isquion y los trocánteres.
  • No se a demostrado todavía que las lesiones medulares favorezcan las malformaciones fetales.
  • Lo que sí hay, es una mayor incidencia de prematuridad, relacionada con las infecciones urinarias, por ello Enfermería deberá realizar cultivos de orina muy periódicos y la Medicina prescribirá el tratamiento antibiótico en caso de que aparezcan los signos de infección. Los controles ecográficos mostrarán la madurez del feto y si fuese necesario también se llevaría a cabo una extracción de líquido amniótico para posterior examinación.